¿Sabes de dónde vienes?.

Ésta es una pregunta que solemos hacer los psicólogos y que siempre sorprende a todo el mundo.

En la vida no sólo es importante dónde estás o lo que has conseguido.

Lo que te define de verdad son los obstáculos que has tenido que superar para llegar a donde estás.

Porque no es lo mismo ser un buen padre cuando has recibido amor y apoyo que cuando has recibido desprecios y brutalidad.

No es lo mismo sonreír cuando tu vida ha sido fácil que cuando la vida te ha dado pocos motivos para levantarte por la maána.

No es lo mismo perdonar pequeños malentendidos que perdonar la traición de las personas en las que confiabas.

No es lo mismo cuidar de los demás cuando has recibido mucho amor que cuando nadie se ha preocupado por ti.

No es lo mismo confiar en las personas cuando te han apoyado que cuando te han herido en lo más vivo.

No es lo mismo volver a vivir en pareja cuando todas tus relaciones han sido fluidas que cuando has sobrevivido a una relación tóxica.

No, no es fácil volver a recuperar la confianza, el amor, la tranquilidad y la ilusión tras haber atravesado un infierno.

Pero se puede.

De hecho, muchas personas lo hacen.

Éste artículo va dedicado a todos vosotros y vosotras, los héroes que habéis superado obstáculos una y otra vez, y que tras haber atravesado océanos de dolor, habéis sabido mantener la sonrisa.