«Cogito, ergo sum»: Pienso, luego existo. Entonces, ¿estamos muertos?, (por Samuel Sanchez Arnoriaga)
En este artículo se explora las repercusiones en la mente del ser humano de las nuevas tecnologías, y si, el abuso que hacemos de ellas representa la muerte intelectual, es decir: dejar de
pensar, reflexionar, soñar, crear y progresar.





