“El baño en Rentería”, (1900), por Darío de Regoyos. Museo de Bellas Artes de Bilbao, Vizcaya.

 

Darío de Regoyos, considerado como el primer pintor Impresionista, nació en Asturias en 1857, pronto se trasladó a Madrid para iniciarse en la pintura paisajista de la mano de Carlos de Haes.  Después viaja para conocer los movimientos artísticos europeos del momento, recabando en Bruselas e introduciéndose en el círculo de artistas “L’Essor”, que fundarían en 1883 el grupo vanguardista de “Les XX”. Más tarde se traslada a París donde conecta con los Impresionistas: Camille Pissarro, Seurat, Signac, etc., y conoce al poeta Émile Verhaeren, con quien colaboró en la publicación del libro La España negra. Viajero infatigable no solo lo hizo por España también por otros países como Francia, Bélgica, Italia…

Darío de Regoyos utilizó diferentes técnicas como óleo, dibujos y xilografías. En sus obras pictóricas nos encontramos tanto los colores oscuros y terrosos para denunciar la “España profunda”, como la luz y el color plenairista. Fue un artista rebelde, tachado muchas veces de “pintor naif”, escaso de técnica. Sin embargo, su atrevimiento, singularidad y frescura, sus atrevidas tonalidades o el mensaje más profundo incluido en su obra, no dejan indiferente a quien la observa con atención.

Como otros artistas, Regoyos evolucionó en su pintura, desde los retratos de su etapa belga, a un periodo más filosófico y simbolista en donde se reflejaba los ideales de la Generación del 98. Su última etapa ya es impresionista, con obras también puntillistas siguiendo a Seurat,  aportando una gran originalidad que no fue comprendida en España, tachando a su pintura de demasiado innovadora a pesar de sus exposiciones internacionales siendo mejor entendido que en el territorio Nacional. El ambiente artístico español de la época estaba condicionado todavía por la tiranía del academicismo y con un gusto compartido por crítica y público, donde todavía imperaba el Realismo con sus grandes formatos.

A pesar de ello creó las exposiciones de Arte Moderno en Bilbao junto a otros artistas vascos,  y más tarde fundarían la “Asociación de Artistas Vascos”, que llegará hasta 1937, y que reunió a los más importantes artistas vascos del periodo anterior a la Guerra Civil Española.

Regoyos murió en Barcelona en 1913 sin saber que su obra llena de luz y color iba a ser considerada como la más importante del estilo impresionista español. Mal entendido en su época, representa un nexo de unión entre la pintura finisecular española y los movimientos modernos internacionales, influenciando a posteriores artistas como Picasso, por lo que es preciso reivindicarlo y conocerlo para entender su obra y su legado.

 

Para saber más:

SORIANO, Rodrigo. Darío de Regoyos. Historia de una rebeldía. Santiago de Chile, Ed. Zig-Zag, (1935)

SAN NICOLÁS, J. Darío de Regoyos : Catálogo razonado. Madrid, Ed. Fundación Azcona ; Museo de Bellas Artes de Asturias, (2014).

VERGAHEREN, E. Y REGOYOS, D. España negra. Barcelona. Pedro Ortega, (1899).